Sugestión & catarsis - Sobre la sugestión


Sugestión y catarsis, dos fenómenos mentales que determinaron el establecimiento de la psicología
y las ciencias conductuales.

"Las imágenes que verás a continuación fueron generadas con inteligencia artificial, se limitan a ejemplificar la información que te comparto y en ningún momento hacen referencia a algún rasgo físico, cultura, nacionalidad, identidad de género, asociación social, política,  religiosa o cualquier preferencia cultural en específico. Si te identificas con la información, y lo consideras necesario, te invito a consultar los servicios de atención a la salud de tu preferencia; también puedes contactarme en privado para recibir orientación". 

En sitios web de acceso público como Wikipedia pueden encontrarse definiciones que explican el fenómeno de “sugestión” como un proceso a través del que algunas personas, medios de comunicación y diversos productos, culturales en general y artísticos en específico, orientan e inducen ideas y pensamientos; sensaciones, emociones, sentimientos comportamientos y actitudes con diferentes objetivos y propósitos; aunque puede suceder sin intención específica de provocarlo. 


Como fenómeno mental está repleto de matices, y el umbral de sus efectos, es decir, el nivel mínimo de exposición
que hace perceptible los efectos de la sugestión, varía con las características personales y ambientales de cada
situación, hasta incluso, originar síntomas delirantes y/o alucinatorios, o confundirse con ellos.



Podemos distinguir diferentes formas de sugestión y clasificarlas bajo diferentes criterios:    
   
Por la presentación del estímulo las sugestiones pueden ser:

Directas. Se identifican en expresiones explícitas de aquello que se pretende inducir u obtener, como
peticiones, órdenes, instrucciones y señales.


Este tipo de sugestiones están relacionadas con el concepto de autoridad y suelen aplicarse cuando se desea
obtener el cumplimiento de instrucciones sin mucha reflexión o cuestionamientos de por medio; resultan efectivas
en actividades que requieren alta eficiencia y precisión; comúnmente implican una serie de aprendizajes previos y
una preparación formal.
.
La Sugestión indirecta relaciona sugerencias explícitas e implícitas para inducir diversos tipos de respuesta;
se presenta a través de estímulos que inducen respuestas cognitivas, sensoriales, motoras, emocionales o afectivas
sin la advertencia de la persona sugestionada, o sin relación aparente entre el estímulo y la respuesta. Entre los
ejemplos más comunes podemos observar algunas estrategias de marketing en mercadotecnia; en recursos
artísticos como la metáfora, o los chistes en espectáculos de entretenimiento.


Por sus efectos o tipos de respuesta la sugestiones pueden ser:

Motoras. Son todas aquellas cuyo propósito es inducir efectos en el movimiento corporal como tensión y
distensión muscular; podemos observar ejemplos claros en técnicas de meditación como mindfulness; la técnica de
relajación progresiva incluida en algunos tratamientos para atender condiciones como distrés y ansiedad o en juegos
y espectáculos de ilusión. 


Sensoriales. Alteran la percepción de los estímulos, como cambios inexistentes en la temperatura o en las
características físicas de los objetos como el peso o la textura.


Cognitivas. influyen en procesos como el aprendizaje al inducir, suprimir o modificar ideas, pensamientos y
actitudes. 


Por el tipo de estímulos que se utilizan las sugestiones pueden ser:

Visuales. Emplean representaciones materiales con características específicas para inducir los efectos deseados,
pueden incluir la presencia o ausencia de objetos llamativos, imágenes, videograbaciones e ilusiones ópticas. 


Auditivas.  A través de diversos estímulos sonoros y musicales como  indicaciones verbales, enunciación y o
repetición de frases, estruendos, ritmos lentos o acelerados; acordes menores, mayores, disonancias, efectos en
los que el sonido se distribuye en varias direcciones, etcétera. 


Kinestésicas. Recurren a estímulos sensoriales como los táctiles, olfativos y gustativos. 
Por la persona que la aplica, la sugestión puede ser autodirigida o aplicada por especialistas:


La Autosugestión, consiste en emplear las técnicas de sugestión para auto inducir respuestas deseadas como
estados de relajación, mejoras en el performance de diferentes actividades, concentración, gestión emocional,
control cognitivo y conductual.


La autosugestión puede ser voluntaria: cuando una persona aplica conscientemente las técnicas de sugestión
a su alcance, cómo una serie de instrucciones autodirigidas, o como las técnicas de visualización de alguna
actividad para cumplir objetivos y metas, incluso repetir esa música que sabes que te pone te pone hig.


involuntaria: cuando hay ausencia de reflexión o dificultad para advertir las ideas, pensamientos, percepciones,
emociones, deseos, conductas y estímulos ambientales que por su repetición y exposición habitual condicionan un
efecto o estado determinado como la agresividad, la tristeza y el miedo. La autosugestión involuntaria puede
reconocerse, por ejemplo, en lo que popularmente se conoce como autosabotaje. 


Entre las técnicas de sugestión aplicadas por especialistas, la División 30 de la Asociación Americana de
Psicología “Sociedad de hipnosis psicológica” define la Hipnosis o sugestión hipnótica como “Un estado
de consciencia que involucra la atención selectiva o localizada, reduciendo la consciencia periferiférica
o del entorno, caracterizado por una mejoría en la capacidad de respuesta a la sugestión”. Siguiendo este
concepto, hipnotizabilidad sería una “habilidad individual para experimentar estados de sugestión
fisiológicos, sensoriales, emotivos, cognitivos o conductuales durante la hipnosis”; mientras que
hipnoterapia corresponde con el “uso de la hipnosis en el tratamiento de necesidades médicas o
psicológicas.” (APA Div. 30 2014)


La hipnosis implica aprender a utilizar la mente con el propósito de prevenir y atender necesidades en el área de la
salud, como afrontar  estados de distrés, ansiedad, malestar físico como dolor o náuseas y favorecer cambios de
hábitos y conductas como fumar o alcoholizarse. 

La sociedad de hipnosis psicológica menciona que debido a la popularización mediática de estás técnicas existen
algunas ideas distorsionadas acerca de su uso, cómo, que implica estar bajo el control absoluto de quién la
implementa, o que induce la pérdida absoluta de consciencia; también, aclara que éste no es un método terapéutico
por sí mismo; que como técnica puede estar incluida en tratamientos psicoterapéuticos por su eficacia para
atender necesidades clínicas, recomendando que se implemente por profesionales con formación y certificación
en su aplicación. (APA Div. 30. 2023)

La sugestión es la clave en la efectividad de la hipnosis, por ser el fenómeno dirigido para atender específicamente los síntomas o necesidades terapéuticas. 

En neurociencias la hipnosis ha sido estudiada a través de técnicas de neuroimagen y análisis de señales
electromagnéticas, orientando su comprensión hacia un estado particular de la consciencia, en otras palabras,
un estado cerebral neurofisiologicamente específico, distinto de otros estados de consciencia como la vigilia y el
sueño (teorías de estado: hipnosis como estado de consciencia); o un conjunto de cambios neurofisiológicos
resultantes de sugestiones específicas (teorías de no estado). (Curiel 2018)


Investigaciones en las que se observaron los estados hipnóticos a través de resonancia magnética funcional
(FMRI) mostraron que la activación de la región anterior en la “red neuronal por defecto” (conjunto de
áreas activas en ausencia de actividades dirigidas hacia objetivos), disminuye en personas con alta susceptibilidad
hipnótica. (Curiel 2018)


En personas bajo hipnosis neutral, la tomografía por emisión de positrones permitió determinar un patrón de
actividad coordinado entre el córtex cingulado anterior, giro frontal inferior derecho, lóbulo parietal
inferior derecho, tálamo y tronco cerebral, que explica la disminución de la atención hacia estímulos externos
irrelevantes durante el estado hipnótico. (Rainville et al. 2002 en Curiel 2018) 


Investigaciones con electroencefalografía demostraron que las personas altamente hipnotizables presentaban
estados de alerta y atención mayores en comparación con personas que obtuvieron puntuaciones menores en el
nivel de hipnotizabilidad. (Isotani et al.. 2001; Rainville et al. 2002 en Curiel 2018)
  

Se han observado similitudes entre la relajación hipnótica y las ondas lentas del sueño; además, que la hipnosis
modifica la activación arousal, la atención y la modulación de la actividad noradrenérgica y colinérgica
favoreciendo la atención localizada, a la vez que disminuye la atención a los estímulos irrelevantes del ambiente. 


Así como la sugestionabilidad depende de las características particulares de las personas y su contexto, la
hipnotizabilidad presenta variaciones. Como variable estandarizada, se ha observado que depende de factores
como la etapa del ciclo vital, siendo mayor durante la infancia, decreciente en la adolescencia y estabilizandose
en la adultez, lo que ha permitido definirla como un rasgo de la personalidad con sus respectivas variaciones
situacionales. (Piccione, Hildegard y Zimbardo 1989 en González 2020)




Entre los instrumentos utilizados para evaluar la susceptibilidad hipnótica y sugestionabilidad pueden aplicarse  escalas psicométricas como las “Stanford Hypnotic Susceptibility Scales (SHSS)”, A, B y C. en las que a través de una sesión hipnótica formal se evalúa la ejecución motora de la persona ante una sugestión determinada, con la posibilidad de obtener una puntuación entre el rango de 0 a 12 puntos, en los subrangos: de 0-4 que indican un nivel bajo de hipnotizabilidad; de 5 a 7 puntos indican el nivel medio y de 7 a 12 puntos indican el nivel más alto. (González 2020) 

En algunos meta análisis sobre los efectos clínicos de la aplicación de técnicas de hipnosis se informan beneficios en tratamientos para atender padecimientos como migrañas y cefalea, síndromes como colón irritable; asma; padecimientos dermatológicos, trastornos alimentarios y por consumo de sustancias.


La sugestión por hipnósis también puede utilizarse en el control y manejo de depresión,  trastornos disociativos y ansiedad; se ha observado mayor susceptibilidad a la hipnosis en pacientes con trastornos fóbicos, estrés agudo y postraumático. En personas con mayor nivel de sugestionabilidad se ha observado mayor propensión a padecer trastornos de ansiedad. (González Ordi y Miguel Tobar 2001 en González 2006)


La teoría cognitivo comportamental de Theodore Barber considera la inducción hipnótica como una “estrategia motivadora”; proponiendo tres aspectos indispensables en su efectividad: actitudes, motivaciones y expectativas que facilitan la imaginación y la implicación afectiva de la persona sujeta a las técnicas de hipnosis. (Curiel, 2018)


Entre las condiciones de salud que se han observado con poca o nula sugestionabilidad, la autora Celia Curiel (2018)
menciona discapacidades intelectuales, demencias y trastornos psicóticos. 

Otros fenómenos mentales como los sesgos cognitivos y diversos efectos psicológicos dependen directa o
indirectamente de la sugestión y sugestionabilidad, como el "Efecto del buen participante" (The good subjet
effect), definido, después de reconocer que durante diferentes tipos de tratamientos e investigaciones, las personas
tendemos a alterar nuestro comportamiento momentáneamente para favorecer las expectativas de la investigación,
el tratamiento o de las personas responsables de sus aplicaciones; los efectos Nocebo, placebo, y el efecto
“Pygmalion”, también conocido como efecto Rosenthal, han determinado metodologías en las investigaciones
científicas y los tratamientos clínicos como la metodología “double blind” o “doble ciego”. 


La Sugestión en el terror y el suspenso.

La industria del entretenimiento ha sabido observar y aprovechar los efectos de la sugestión en sus consumidores,
combinando estímulos para generar ambientes con  características que estimulen los sentidos del espectador,
induciendo estados de suspenso y de terror; aprovechando teorías filosóficas y científicas al moldear y modular las
tramas y los escenarios de sus producciones. 

Teorías como el “inconsciente colectivo” de Sigmund Freud, los “arquetipos” de Carl Gustav Jung; la angustia y lo
ominoso de Freud y Jacques Lacan o el “valle inquietante” de Masahiro Mori; conocimiento sobre los sesgos
cognitivos y las fobias humanas, que se reflejan en recursos visuales como el vacío, las profundidades; espacios
lúgubres, angostos y oscuros, o interminables y desolados; ambientes extremos o catastróficos; cataclismos,
distopías, inclusive apocalipsis. También condiciones desoladoras como enfermedades o vulnerabilidad extrema.
Personajes perversos de aspecto encantador o inocente, cuasi morfos o deformes; híbridos y cyborgs que entran y
salen de cuadro aprovechando la tensión que generan la incertidumbre, la espera y la sorpresa, anunciadas por
efectos visuales y auditivos, narrativas ambivalentes que por sus características generales podrían encajar en las
experiencias pasadas o las expectativas de cualquiera, asimiladas y asumidas por el efecto Forer. 


Así han surgido mitos, leyendas, cuentos de terror, casas de espantos, el creepypasta de las redes sociales y
multiplicidad de expresiones artísticas como obras teatrales, literarias; películas y videojuegos. 


La sugestión como la mayoría de fenómenos físicos y mentales se vincula estrechamente con otros, como la
“catarsis” que consiste en la experimentación, y expresión o liberación de estados emocionales y afectivos a partir
de la sugestión inducida por diferentes estímulos, o la proyección de dichos estados mal gestionados o reprimidos en
el pasado ante la estimulación ofrecida por ambientes con características específicas. En la segunda parte de este
video compartiré un poco de información sobre ella, sus características más sobresalientes; su relación con el
desarrollo de las ciencias conductuales y algunos ejemplos de sus efectos en la vida cotidiana. 


Si tienes alguna aportación sobre el tema me gustaría mucho leerla en comentarios; puedes contactarme en privado a través de redes sociales, o escribir a la dirección de correo electrónico que aparece en la siguiente imagen. Si llegaste hasta aquí ¡gracias!, que hayas disfrutado las celebraciones de otoño y tus historias de terror favoritas.


REFERENCIAS

- APA Div. 30 (2014) About the society of psychological hypnosis. Asociación Americana de psicología división 30
Sociedad de hipnosis psicológica. Consultado en Octubre del 2023 en https://www.apadivisions.org/division-30/about

- APA Div. 30 (2023) Hypnosis. What is and How it can help you feel better . Asociación Americana de psicología
división 30 Sociedad de hipnosis psicológica. Consultado en Octubre del 2023 en:

- Curiel, Celia (2018) Hipnosis y psicoterapia. Universidad Pontificia Icai  Icade Comillas: Madrid. Consultado en octubre del 2023 en: https://repositorio.comillas.edu/jspui/bitstream/11531/22321/1/TFG%20-Curiel%20Barrios%2C%20Celia..pdf

- González, Héctor (2006) Hipnosis clínica: aplicación de las técnicas de sugestión en psicología clínica y de la salud. Psicología Conductual, Vol. 14, Nº 3, 2006, pp. 467-490 Consultado en octubre del 2023 en: https://www.behavioralpsycho.com/wp-content/uploads/2020/04/08.Gonzalez_14-3oa.pdf

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