Miedo

 

El miedo es una de las emociones básicas que experimentamos algunos seres vivos, está codificado en nuestros genes; juega un papel importante en los proceso de adaptación, evolución y supervivencia principalmente en ambientes naturales. Es una respuesta innata ante amenazas o estímulos aversivos que desencadenan una serie de reacciones bioquímicas para preparar respuestas conductuales. Entre sus efectos podemos reconocer sensaciones físicas de taquicardia, sofoco, calosfríos, nausea, temblores o entumecimiento; rigidez muscular o tensión. Cognitivamente el proceso de atención se agudiza, según la intensidad de la emoción las capacidades de raciocinio y memoria pueden acelerarse o suspenderse. Conductualmente las respuestas típicas son huida, inmovilidad o parálisis y agresión.     

El miedo tiene tanta importancia en nuestras vidas que ha sido representado simbólicamente por la mayoría de las culturas. En el ensayo “Anatomía del miedo”, el filósofo y pedagogo José Antonio Marina menciona como griegos y romanos lo atribuían a las divinidades: Pan (de donde viene la palabra pánico), Deimos y Phobos los primeros; Pallor y Pavor los segundos. También menciona el uso de máscaras en culturas populares de todo el mundo para provocar temor o para ocultarse de él.

El miedo puede percibirse Individual o grupalmente y puede contagiarse entre personas. Se desencadena por estímulos espontáneos o provocados. El temor a los relámpagos o a la oscuridad son miedos provocados por situaciones espontaneas; se les considera miedos innatos. El miedo a personajes ficticios como el coco, sería una situación provocada y aprendida socialmente; a este tipo de miedo se le considera como miedo adquirido.

Una persona que aterroriza a otra posiblemente intente conseguir que ésta ponga en práctica las conductas típicas de huida o sumisión para evitar el peligro. Políticamente esta emoción ha sido aprovechada para influir en la conducta humana manipulando reacciones que favorezcan una causa determinada mediante sumisión o parálisis. Se reconocen sus efectos en ciclos de violencia doméstica, bullying (acoso escolar) y mobbing (acoso laboral).

La capacidad humana para someter a otra a su voluntad se sustenta en acciones como conceder premios, aplicar castigos y cambiar las creencias o sentimientos de la otra persona. Expresiones verbales como gritos e insultos se consideran formas de agresión porque pueden desencadenar respuestas de furia, dando lugar a peleas que suelen detenerse hasta que el miedo provoca la sumisión o huida de alguien, se dice entonces que el poder se impone. (Marina, José 2006)

Las expresiones de furia y miedo están presentes en la mayoría de las interacciones entre animales cuando suelen ahuyentar a sus depredadores adoptando actitudes y conductas amenazadoras. Algunos depredadores aíslan a sus presas ya que la capacidad para superar el miedo que las lleva a rendirse suele surgir de la conexión con los demás.

Un miedo se considera miedo normal cuando es provocado por una amenaza real y su intensidad está relacionada con el nivel de riesgo de la amenaza. Cuando la alarma que se expresa ante el estímulo supera el peligro real y anula la capacidad de autocontrol y juicio crítico se considera que el miedo es miedo patológico. Identificar las distorsiones de información, supersticiones y creencias inadecuadas al ambiente es parte del tratamiento que atiende este tipo de temores.  

Según su intensidad, los estados de quien experimenta temor pueden pasar del estado de alerta donde el autocontrol es posible, hacia el estado de angustia donde la capacidad para racionalizar la situación disminuye, hasta los estados de pánico, donde los impulsos motores y la conducta se muestra descontrolada, y de terror que se considera el nivel máximo de miedo donde el organismo se paraliza conservando únicamente las funciones neurovegetativas que sostienen la vida. (Marina José 2006)

La frecuencia con que se experimenta miedo o temor, su duración, el tipo de estímulos que lo provocan y las características de nuestras respuestas ante ellos, pueden indicar el desarrollo de fenómenos psicológicos como trastornos de ansiedad y fobias, que requieran atención especializada. Para poder determinar los tipos de tratamiento ante estas situaciones es necesario realizar un diagnóstico.

Las fobias específicas más comunes incluyen zoofobias donde el estímulo que desencadena los síntomas está relacionado con algún animal, fobias al entorno como quien teme irracionalmente a las alturas o a algún tipo de clima, y fobias situacionales como hablar en público. Comúnmente se presentan ante experiencias traumáticas o aversivas cuya exposición puede ser directa como presenciar un accidente, o exposición vicaria por transmisión de información: cuando una persona te cuenta sobre su experiencia aversiva y tú también desarrollas la aversión. Las fobias pueden estar relacionadas con otros trastornos como la depresión o adicciones. (Delgado RAC, Sánchez LJV. 2019)

Para atender este tipo de trastornos existen tratamientos farmacológicos que deben acompañarse por el seguimiento clínico de la psiquiatría y psicología. Entre las terapias que se han desarrollado para atenderlos, se administren medicamentos o no, están la desensibilización sistemática por exposición al estímulo aversivo de las terapias cognitivo – conductuales, donde pueden utilizarse ambientes simulados como algunos videojuegos y simuladores de realidad virtual (Delgado RAC, Sánchez LJV. 2019), o los tratamientos de la psicología profunda como terapias psicodinámicas y el psicoanálisis.

Las expresiones creativas como el arte han sido una de las actividades humanas más recurridas ante el miedo. Como prueba de ello conocemos una variedad inmensa de obras literarias, plásticas, gráficas, cinematográficas, musicales, teatrales entre otras. En esta época tendrán lugar algunas tradiciones culturales que ejemplifican el hacer humano ante uno de sus más grandes temores.

Dar forma al miedo a través de la expresión es materializarlo. Nombrarlo, escribirlo, dibujarlo, pintarlo, esculpirlo, actuarlo, musicalizarlo, nos permite sentir o saber que podemos controlarlo.





Referencias

Delgado RAC, Sánchez LJV. (2019) Miedo, fobias y sus tratamientos. Revista Electrónica Psicología Iztacala; 22(2):798-833.

Marina, José Antonio (2006) Anatomía del miedo. Un tratado sobre la valentía Barcelona: Anagrama ISBN 9788433962508

 

Imágenes del Video en YouTube

Sistema límbico

Sanchari Sinha Duta (2018) Limbic system and motivation. Anatomía femenina del cerebro del sistema límbico - imagen de: decade3d – anatomía en línea/Shutterstock.com de la anatomía Consultado en octubre del 2020 en https://www.news-medical.net/health/Limbic-System-and-Motivation.aspx

Mascaras

López Rafael (2019) Mascaras de la colección universitaria de arte popular. Consultado en octubre del 2020 en: https://www.gaceta.unam.mx/mascaras-de-la-coleccion-universitaria-de-arte-popular/

Astrafobia

John Finney photography/Getty Images

Fritscher Lisa (2020) Overview of astraphobia, the Fear pf Thunderstorms Consultado en octubre del 2020 en: https://www.verywellmind.com/fear-thunder-lighting-2671846

Agresión

Imagen en Publicación de Hipólito Azema Consultado en octubre del 2020 en: https://www.serargentino.com/gente/asi-somos/la-agresion-como-muestra-de-carino

Competencia

Fotografía: David Clode

Vallejo David (2018) Interacciones biológicas, competencia ntre machos en época de celoConsultado en octubre del 2020 en: https://www.zooportraits.com/es/competencia-entre-machos-epoca-celo/

DSM – V, Simulador y escultura son Imágenes bajo licencia CC encontradas con Bing.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Delirios y alucinaciones

Percepción Háptica

Phobias