El envejecimiento desde una perspectiva psicológica
“Vivir es envejecer”Biólogo contemporáneo
Nathan Shock
Desde la psicología evolutiva
se plantea una forma de estudiar el envejecimiento como un proceso continuo, es
decir que comienza en el inicio de la existencia y finaliza con la muerte. Es característico
en todas las formas de vida multicelular, por lo tanto de la vida humana; varía
entre especies, individuos y épocas.
Esta perspectiva se conoce como “Enfoque del ciclo vital” (Life span approuch), teoría que incluye algunos principios fundamentales para estudiar el cambio evolutivo de las personas independientemente del punto temporal en que suceda, integrando el papel del “yo” y sus cambios adaptativos, junto con el papel de la sociedad y la cultura. (Pizano y Sánchez, 2006)
Para quienes conozcan sobre
teorías psicológicas mencionaré a Erick Erikson como uno de los precursores del
enfoque, quien propone al “yo”, afectado por sus interacciones sociales, como la
entidad que unifica la personalidad, tratando de asegurar un comportamiento
adecuado en cada situación; esto implica mantenerse en constante cambio a lo
largo de la vida. (Pizano y Sánchez, 2006)
El desarrollo humano y el envejecimiento
son procesos permanentes que suceden de manera simultánea; durante estos
procesos los individuos experimentan ganancias, pérdidas, influencias y
orientaciones.
Imaginemos la vida como una
aventura donde eso que reconocemos como nuestra consciencia se enfrenta a
ciertos retos y metas sociales que, al superarse, expandirían nuestra personalidad añadiéndole nuevas competencias y cualidades. Si no se superan, existiría una
especie de estancamiento, incluso una regresión ante la pérdida de alguna
cualidad dificultando la superación de metas futuras. Así, La perspectiva del
ciclo vital puede ser un sistema de afrontamiento y mantenimiento de la
integridad humana, potenciador del empoderamiento personal y la resiliencia.
Si ponemos atención, entre esos
retos y metas sociales que mencionamos antes, descubriremos que las expectativas
de otros influyen en el concepto que las personas tienen sobre sí mismas y que
algunos problemas relacionados con el envejecimiento no comienzan en una
edad o época determinada sino hasta que se empieza a etiquetar a las personas pues el
comportamiento propio y el ajeno pueden estar determinados por la percepción.
Existen estereotipos sobre el
envejecimiento y la vejez que pueden ser neutralizados si se detectan y
cuestionan de una manera adecuada, por ejemplo, a través de los resultados de
investigaciones científicas o experiencias personales donde alguien haya
descubierto que las cosas no son como se pensaban.
Desde el punto de vista
psicológico ser adulto implica criterios cognoscitivos, afectivos y morales,
como el desarrollo del pensamiento formal, abstracto o post formal, relacionado
con la confianza en la intuición y la posibilidad de entender y asumir
contradicciones. Entre los criterios afectivos están la posibilidad de
intimidad, capacidad de autocuidado y cuidado de otros; entre los criterios morales, podemos mencionar actitudes orientadas hacia un pensamiento autónomo,
responsable de sí mismo y los demás incluyendo el entorno.
La vejez es la cualidad de
haber vivido más tiempo que otros, su límite es la muerte y sus características
varían no solo de un individuo a otro sino de acuerdo con las expectativas
sociales, culturales, la posición social y económica de cada persona.
Puede haber maneras de envejecer
dominadas por el aislamiento con sentimientos de culpa, depresión y temor a la
muerte, o altamente positivas, como cuando el individuo es capaz de expandir su
capacidad creativa comprometiéndose con su entorno, asumiendo los aciertos y
errores que ha cometido; conservando un sentimiento de satisfacción en relación
con su propio devenir evolutivo. Para ello, se propone procurar el "Aprendizaje
durante toda la vida" (lifelong learning), objetivo global
de la educación para lograr metas implicadas en la posibilidad de tener un
envejecimiento satisfactorio, bienestar subjetivo y buen vivir. Más que
entender esta forma de aprendizaje como una forma de educación instrumental
para evitar la obsolescencia en una sociedad basada en “el conocimiento”, se refiere
al desarrollo social, cultural y económico de personas y grupos mediante la
educación y el aprendizaje a lo largo de sus vidas. (Dulce- Ruiz y Uribe, 2002)
Carlos Fuentes (1999) en “La educación vitalicia” se refería al aprendizaje durante toda la vida como una educación que “trasciende las etapas exclusivas o concluyentes de la enseñanza tradicional”. También se refiere a ella como “el axioma de la educación para el nuevo milenio: mientras más educada sea una persona, más educación seguirá necesitando por el resto de su vida.
La educación vitalicia diversifica
los currículos escolares, los hace accesibles a la comunidad; extiende el
concepto de educación a sociedades que aprenden a seguir aprendiendo, con el fin de
enfrentar nuevos e inesperados desafíos. Fuentes
destaca como responsabilidades fundamentales de la educación: la educación de
los niños y la educación vitalicia de los adultos. (Dulce- Ruiz y Uribe, 2002)
De hoy en adelante al pensar en la vejez propia o ajena podemos tomar en cuenta que:
“en nuestro mundo
lleno de diversidad y de constante cambio,
el envejecimiento es una de las pocas características que nos
definen
y nos unifican a
todos. Estamos envejeciendo y eso debe celebrarse.
Tenga usted 25 o 65 años, 10 o 120, igualmente está envejeciendo”.
OMS, 1999
TRABAJOS CONSULTADOS
- Dulce- Ruiz y Uribe (2002) Psicología del ciclo vital hacia una visión comprehensiva de la vida humana. Revista Latinoamericana de psicología. volumen 34 Nos. 1-2 pp.17 – 27. Consultado el 28 de agosto del 2020 en https://www.redalyc.org/pdf/805/80534202.pdf
- Pinzano y Sánchez (2006) Gerontología. Actualización, innovación y propuestas. PEARSON
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